UDEC, Un partido revolucionario



Cuando en diciembre de 2013 un grupo de amigos nos reunimos para consolarnos los unos a los otros por la situación política de España en diciembre de 2013 alguien comentó si no sería el momento de fundar un partido “regeneracionista”.

¡Otro! exclamaron algunos, y la propuesta fue aparentemente desechada.

Pero un unos cuantos nos pusimos a pensar sobre el éxito efímero y el fracaso de los nuevos partidos.

¿Qué estaba pasando? ¿Por qué era tan difícil?

Y las conclusiones que sacamos fueron estas

Los partidos históricos están basados en principios de casi hace dos siglos. Respondían a las necesidades de la sociedad y a las injusticias en unos tiempos de una industrialización incipiente.

Esos partidos han ayudado a crear un mundo mejor, pero ese mundo mejor es diferente al de hace doscientos años.

Los avances de esa época tenían un aliado imprescindible que era la imprenta.

En 1895 Los hermanos Lumière filmaron la salida de los obreros de la fábrica Lumière y en 1901 Marconi patenta la radio, y la sociedad comenzó a cambiar.

En 1900 moría Friedrich Nietzsche pero su obra, centrada en la inexistencia de verdades absolutas empieza a ser reconocida y valorada después de la segunda guerra mundial.

La fuerza del cine y de la radio se potencian con la popularización de la televisión a finales de la década de los 40

Es cuando Marshall McLuhan define el cambio como el fin de la era Gutenberg y el principio de la era de los Medios cuando dice «el medio es el mensaje».

En estos últimos 70 años la sociedad ha cambiado radicalmente, basado en nuevas ideas sobre la sociedad difundidas por nuevos medios de comunicación.

Surge el concepto de Sociedad Civil, el individualismo, el fin del concepto de la lucha de clases.

Antonio Gramsci , en un intento de adaptarse a los nuevos tiempos centra el futuro del socialismo en una revolución cultural y sustituye la lucha de clases por una de carácter cultural, pero sigue con el concepto de «clase».

Los partidos que se definen de derechas o de izquierdas no han sabido adaptarse a estos cambios y siguen basados en conceptos que ya no son actuales.

Por tanto unos de los elementos fundamentales de un nuevo partido es entender que se dirige a una sociedad basada en el individuo.

La historia ha demostrado que las ideas socialistas son buenas para determinadas cosas y el capitalismo, o liberalismo, es buena para otras, pero no se puede ser de izquierdas y capitalista ni tampoco capitalista y de izquierdas.

Los partidos denominados de centro no son más que izquierdismo o capitalismo moderado.  

En contraposición a los que creen como dogma de fe en todo sea público o todo sea privado al ciudadano lo que le importa es el beneficio que obtiene, no su origen. Quiere una buena educación, una buena sanidad, seguridad, prosperidad …

Este concepto es realmente el concepto de centro adaptado a los nuevos tiempos, y es uno de los valores de UDEC. La visión de una generación de partidos que rompen con el pasado y afrontan los retos de una nueva sociedad basada en la Sociedad Civil.

Nuestro concepto de la sociedad está plasmado en ““El área de existencia de una democracia”» donde se prima el beneficio percibido por el ciudadano y se relativiza la ideología. 

Pero además los partidos deben estar en concordancia con la sociedad a la que se dirigen, y en unos tiempos donde se prima el individualismo y la voluntad de participación no tienen cabida los partidos jerárquicos dominados por una cúpula.

Los intentos de descentralización sólo han conseguido sustituir una jerarquía absoluta por una serie de jerarquías menores llamadas provinciales, locales … Pero siguen restringiendo la democracia interna.

La aportación de UDEC en este campo es que se debe descomponer los actos de un partido en procesos, y el tratamiento de estos procesos son los que definen el nivel de democracia interna de un partido.

Convocar unas elecciones primarias es un proceso jerárquico.

El desarrollo de estas elecciones será democrático cuando los candidatos sean elegidos en unas elecciones libres sin avales y en igualdad de condiciones, sin injerencias de las instancias superiores.

Es necesario combinar jerarquía y democracia interna, y para esto es necesario entender para qué se necesita la jerarquía y sus límites y para que se quiere la democracia interna y diferenciarla de un proceso asambleario.

Estos conceptos están explicados en “Nuevos tiempos nuevos modos. UDEC partido Redárquico” donde se utiliza la terminología que está en vigor en las nuevas teorías organizativas donde se busca la colaboración y la búsqueda del talento.

Jerarquía viene de Jerarca y Redarquía viene de Red, sería algo así como la jerarquía basada en la red, en el prestigio no en los galones.

Estas son las dos columnas en la que hemos basado UDEC, la relativización de las ideologías y la democracia interna y fueron lo que nos animaron a fundar el partido en diciembre de 2014 consiguiendo ser registrados el 24 de febrero de 2015.

Aportamos muchas otras novedades, pero todas tienen su origen en estos dos conceptos.

No estamos equivocados, no dudamos en nuestro éxito como partido, pero sabemos que las nuevas ideas tardan en ser reconocidas.

Por eso llamamos a todos los desencantados de la situación actual, aquellos dudan de que exista una salida a que se unan a este proyecto novedoso y hagamos entre todos una auténtica revolución democrática en la forma de entender y hacer política.

Para que los ciudadanos puedan elegir libremente y exigir responsabilidades.

No lo dudes y Afíliate a UDEC Unidad de Centro

El partido donde la Gente tiene la Palabra

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José Manuel Millán Campos
UDEC - Unidad de Centro
Secretario General
s.general@udec.es

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