Partido Comunista chino se infiltra en IBM, PepsiCo y 3M

Sin ningún tipo de escrúpulos, el régimen de Xi Jinping ha incorporado empleados fieles a su partido para «apoyar el desarrollo saludable de las empresas» estadounidenses.

El régimen comunista chino no tiene límites cuando se trata de expandir sus tentáculos. Si bien son numerosas las acusaciones de espionaje fuera del país, a esta técnica se suma que miembros del Partido Comunista de China (PCCh) forman parte de las principales empresas estadounidenses con sede en ese país.

Una base de datos filtrada da cuenta de ello. Cientos de empleados simpatizantes del partido están en las divisiones chinas de corporaciones como IBM, PepsiCo y 3M, que cuentan con oficinas en la nación asiática, reseña The Epoch Times.

Es así como Xi Jinping busca apropiarse de todos los terrenos posibles: el tecnológico, el militar, el político y ahora el corporativo. Para estos empleados chinos la premisa es «apoyar el desarrollo saludable de las empresas», pero surge la duda sobre qué tanta «salud» puede aportar el PCCh a estas trasnacionales.

Solo la empresa tecnológica con sede en Nueva York, IBM, tiene al menos 808 miembros en China. Mientras que 3M, fabricante de productos para el cuidado de la salud, incluyendo respiradores N95 contra el COVID-19, tiene 230 miembros del PCCh en su nómina.

Por su parte, PepsiCo, la multinacional de aperitivos y bebidas, cuenta con 45 empleados miembros del Partido Comunista chino, soporte político de Xi Jinping.

Dominar al sector privado

Según el documento filtrado, el partido ha logrado sumar más empleados en otras multinacionales de EE.UU. The Dow Chemical Company, una de las empresas químicas más grandes del mundo, agrupa a 337 miembros del PCCh divididos en cuatro comités del Partido Comunista de China.

La lista aumenta con algunas empresas con menor cantidad de empleados, todos ellos bajo las direcciones del Gobierno chino y de los «deberes» establecidos en el grupo político.

Sin embargo, la incorporación de estos empleados comunistas es una práctica común en China. En 2016, el partido había sumado simpatizantes en alrededor de 75000 empresas extranjeras en China (cerca del 70 % del total), reseña la nota de The Epoch Times.

“Xi Jinping, desconfiado durante mucho tiempo del sector privado, se está moviendo con firmeza para dominarlo”, se lee en una investigación difundida hace pocos días por The Wall Street Journal.

El objetivo del dictador sería que todas las empresas se apeguen a sus políticas a pesar que no existan logros económicos reales. Por el contrario, la ideología gubernamental solo entorpecería la innovación y el desarrollo.

“Las transacciones que involucran a empresas estatales que compran empresas privadas excedieron los 20 mil millones de dólares el año pasado, más del doble del nivel de 2012″, escribe Lingling Wei, la periodista autora de la investigación.

Si bien la política de intervención develada por The Wall Street Journal abarca empresas chinas, los últimos documentos filtrados demuestran la ambición de China por las firmas extranjeras

China en la mira de EEUU

El Gobierno de Estados Unidos, tiene en la mira las actividades ilícitas del régimen chino, desde la manipulación desde redes sociales y aplicaciones, hasta el dominio tecnológico con la red 5G.

A inicios de mes, el Gobierno de Donald Trump redujo significativamente la entrada al país de miembros del Partido Comunista chino. Limitó a un mes la duración de sus visados y de sus familias, y no les permite más que una entrada al país.

La medida afectaría a unas 270 millones de personas, de los cuales 92 millones pertenecen al Partido Comunista chino.

Durante la presidencia de Donald Trump, también se revocaron las visas de unos 1000 estudiantes e investigadores chinos sospechosos de espionaje en Estados Unidos, reseñó una nota de Infobae.

Recientemente, el FBI acusó a un ejecutivo de Zoom por trabajar con el régimen chino, vigilando usuarios y censurando videollamadas.

El cuerpo de investigaciones añadió que empleados de esa empresa en Estados Unidos tendrían un plan para migrar cerca de un millón de datos de EEUU a China. De esta manera el país comunista sometería todo a su jurisdicción.

Es así como China, bajo el régimen de Xi Jinping, sigue en el camino de querer controlarlo todo. Sin ningún tipo de límite, pero sí con muchas ansias de poder.